DEDOS DE LAS MANOS
Los dedos representan las terminaciones de nuestros actos, nos ayudan a
ser precisos en los detalles.
Siempre que nos cortamos, quemamos, pillamos o torcemos algún dedo, no es
por casualidad, sino que se trata de la liberación de una tensión interna. Las personas que se hieren los dedos con más
frecuencia son las perfeccionistas; estas personalidades le dan gran
importancia y se aferran mucho a los detalles. Los pequeños traumatismos como
golpes, cortes, etc., nos hablan de nuestra impaciencia o culpabilidad por
cosas insignificantes.
La información que nos ofrece cada dedo depende de cada persona, aquí comparto
algunas generalidades para que cada uno de nosotros se ubique y profundice en
la maravillosa información que cada dedo nos ofrece :
La flexibilidad de los dedos. Una
flexibilidad acusada indica a una persona dotada de gran sentido común, y si
esta flexibilidad se presenta además en todas las articulaciones de los dedos
señala una actitud libre de prejuicios y una notable sensibilidad artística.
Longitud de los dedos: es otro elemento a tener en cuenta. La longitud de los dedos se mide
con respecto a la de la palma, contando esta desde el arranque del dedo medio
hasta la articulación de la muñeca. Si la longitud de los dedos es superior a
un 80% de la de la palma, se consideran dedos largos; si es inferior, cortos.
Los dedos
largos, normalmente son delgados, señalan preponderancia de lo ideal sobre lo
material, indican una persona cuidadosa,
paciente, y meticulosa. Pero si son excesivamente largos, indican que la
persona es vanidosa, caracterizan a
individuos cerebrales ajenos a los placeres materiales y volcados en la
consecución de las propias aspiraciones.
Los dedos
de longitud media indican, por fin, equilibrio entre la inteligencia y el
instinto, capacidad de análisis y de síntesis conjuntamente. Son de longitud mediana aquellos dedos en los
que el índice tiene la misma longitud que la palma.
Los dedos
cortos y gruesos indican carencia de idealismo, predominio de las cosas y las
satisfacciones materiales, indican capacidad de síntesis e intuición rápida,
además de dinamismo físico y de pensamiento. Cuando son cortos y delgados
señalan dominio sobre los demás, cualidades de liderazgo.
Los dedos
muy gruesos demuestran materialismo,
bienestar, tendencia a los placeres de
la carne y de la mesa, indican un idealismo más realista, que tiene en cuenta
también las cosas materiales
Por otra
parte, los dedos pueden ser rectos o torcidos. Los primeros indican a personas
que se hallan satisfechas consigo mismas, mientras que los segundos señalan a
personas propensas a hallar dificultades…, o incluso a creárselas.
Las protuberancias o nudos: estas pueden expresar una especie de inflexibilidad,
acompañada de cierta crispación, ante los detalles de la vida cotidiana.
Si estos
nudos son protuberantes señalan a una persona reflexiva, prudente. Si, por el
contrario, los dedos son lisos, reflejan a una persona intuitiva, más dada a
actuar por instinto que por razonamiento, y generalmente de naturaleza
artística.
Los nudos
pueden hallarse en la primera articulación (la superior) , en este caso se habla de nudos filosóficos: la persona
es minuciosa, desconfiada, poco amante de lo nuevo, arraigada en sus creencias.
En la segunda articulación (la inferior) tenemos nudos de orden: la persona es
ordenada, posee buena memoria, tiene su vida bien reglamentada. Un tercer caso, muy poco frecuente, es cuando
los nudos se sitúan por encima de la primera articulación, casi en el extremo
del dedo. Tenemos entonces los nudos del sentido práctico: la persona es
eminentemente racional, practica en todos sus aspectos.
Adelante,
continuemos dejando que nuestro cuerpo tome la palabra y nos comunique todo
aquello que nos permitirá un mejor conocimiento de lo que somos y de lo que
debemos seguir trabajando en nosotros mismos, toda las respuestas están dentro
de cada ser humano.
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