ESTREÑIMIENTO
La incapacidad para tener movimientos intestinales regulares y
espontáneos revela que la persona está tratando de "retener"
acontecimientos, que vive apegada a sus viejas ideas, que está atascada en el
pasado, muy ligada a sus costumbres y tradiciones y que le resulta casi
imposible abandonarlas. "Quiero retener..." "No quiero
perdonar..., quiero guardar en mi...". Esta actitud de "querer
retener" es consecuencia de la inseguridad, ya que cuando alguien se
siente muy inseguro está predispuesto a aferrarse a cualquier cosa.
El estreñimiento va acompañado por una actitud testaruda de continuar
aferrándose a una situación, a pesar de saber que de ella, no puede derivarse
nada bueno. “Tengo que seguir con esto, aunque sepa que no me va a gustar”, o
“esto no conseguirá mejorar, pero no lo dejaré”.
También expresa avaricia y tacañería. A esta persona le cuesta mucho dar
e intenta a toda costa retener y conservar sus cosas, aferrarse a sus bienes
materiales por si llegara a necesitarlos algún día, pues “más vale pájaro en
mano que ciento volando”.
Incluso, si en algún momento se siente obligada a dar algo, lo dará para
no sentirse culpable, pero interiormente no se sentirá satisfecha, porque ella
siempre prefiere guardarlo para sí.
También puede sufrir de estreñimiento la persona que se “retiene” de
expresar o hacer algo por miedo a perder algo o a alguien.
Del mismo modo, hay otras vivencias que provocan estreñimiento, por
ejemplo: aquellas personas que aun están esperando el amor de su mamá, la falta
de agua (símbolo de la madre) en sus heces equivale al anhelo de la madre,
“quiero conservar el amor de mi madre, por eso reabsorbo el agua”, “estoy
esperando todavía el amor de mamá”.
También puede provocar estreñimiento el sentirse una madre culpable con
respecto al cuidado de sus hijos, "mis hijos no están bien, es culpa
mia".
Se puede producir estreñimiento por un conflicto de miedo a “no poder
eliminar el pedazo”. Ejemplo: una casa, un terreno, un coche, etc. que no se
puede vender.
Se puede padecer de estreñimiento tras un conflicto de identidad en el
territorio o por un conflicto de separación, ejemplo: cuando alguien se siente
solo en su trabajo.
El mensaje que nos trasmite la
vida, es que debemos dejar marchar nuestras
viejas creencias, preocupaciones y nuestros miedos, todo lo que ya no nos sirve y
permitirle un espacio a lo nuevo.
Debemos de reconocer nuestra propia incapacidad de desprendimiento y
aprender a aceptar y a comprender que todo en la vida es pasajero, que todo fluye.
También debemos permitirnos expresar o hacer lo que queremos.