miércoles, 27 de agosto de 2014




DOLOR DE CUELLO Y HOMBROS






causas físicas y emocionales.


El dolor en la parte superior de la espalda, hombros y cuello es uno de los más frecuentes en mi consulta, es interesante conocer el nombre de los músculos que están implicados y cómo fortalecerlos

Los músculos del cuello y hombros no solo soportan el peso de la cabeza, sino que además deben realizan una gran variedad de movimientos finos y precisos que nos permiten girar la cabeza en múltiples direcciones, asentir, negar, etc. 

Eso requiere tanto fuerza como flexibilidad, así como un complejo sistema de músculos,huesos, tendones y nervios en buena forma.



Músculo trapecio: el principal responsable

Cuando sientes dolor en el cuello y los hombros, el principal músculo implicado suele ser el trapecio, pudiendo ser también el responsable de ciertos dolores de cabeza, que se sienten sobre todo en la parte posterior.

Es un músculo de gran tamaño que abarca la parte superior de la espalda, hombros y parte posterior del cuello. El trapecio trabaja junto con los músculos del cuello y parte superior de la espalda para soportar la cabeza y colabora con diversos músculos de los hombros para estabilizar y mover las escápulas (también llamadas paletillas u omóplatos) y la articulación del hombro.


Causas del dolor de cuello y hombros


Existen diversas causas que pueden estar dándose de manera simultánea. Las más frecuentes son las siguientes:

  • Debilidad en los músculos. A menudo, el músculo trapecio y otros músculos del cuello, hombros y espalda están debilitados por la falta de ejercicio, lo que favorece que se vean más afectados por las malas posturas o el estrés. Por este motivo, es muy importante hacer ejercicios diariamente que fortalezcan estos músculos.
  • Falta de flexibilidad y malas posturas. Cuando pasas muchas horas en una misma postura (por ejemplo, trabajando con un ordenador), tus músculos se acostumbran a ella y se vuelven más rígidos. Por tanto, es importante hacer estiramientos que impliquen movimientos en todas las direcciones, como mirar hacia ambos lados, hacia arriba, mover los brazos en distintas direcciones, sentarse en el suelo apoyando los brazos o los codos en el suelo y, en definitiva, cambiar de postura con frecuencia a lo largo del día y parar cada media hora mientras trabajas para hacer algunos estiramientos o los ejercicios que verás más abajo.

  • Echar la cabeza hacia delante. Imagina que mientras lees esto aparece una frase con letra tan pequeña que no puedes leerla. Lo que haces en estos casos es echar la cabeza hacia delante. Al hacer esto, los músculos de la parte posterior de tu cuello deben permanecer contraídos para poder mantener tu cabeza derecha. Eso acaba generando contracturas y dolor. Algunas personas tienen la costumbre de usar esa postura con frecuencia mientras usan un ordenador o conducen. Si es tu caso, corrige tu postura: mantén la cabeza equilibrada sobre tu cuello, sin inclinarla hacia delante, procura que toda tu espalda esté apoyada y que la pantalla del ordenador esté a la altura de tus ojos. Mientras escribes, ten apoyados los brazos en todo momento en los reposabrazos de tu silla, puesto que tener los brazos levantados sin apoyo produce una gran presión sobre el trapecio.
  • Dormir boca arriba o boca abajo con la cabeza doblada hacia un lado puede ser también una causa de dolor de cuello.
  • Doblarte hacia delante mientras trabajas. Por ejemplo, cuando una persona está cosiendo y no cuida su postura es muy probable que acabe con toda la espalda inclinada hacia delante. Esto también puede suceder al trabajar sobre una mesa o con un ordenador.

  • El estrés emocional es también una causa importante de dolor de cuello, cabeza y espalda






  • Qué puedes hacer para acabar con el dolor

    1. Para fortalecer el trapecio:
    • Encoge los hombros como si quisieras tocar tus orejas con ellos, mantenlos así unos segundos y luego relájalos. Repite este ejercicio varias veces y cada media hora mientras trabajas en una postura que implique usar el trapecio (utilizar un ordenador, tocar el piano, trabajos de peluquería, etc.)
    • Empuja tus hombros hacia atrás, como si quisieras hacer que tus dos escápulas se tocaran, solo un segundo y vuelve a su posición normal y luego otra vez hacia atrás, repitiendo varias veces seguidas. Puedes hacerlo manteniendo los codos ligeramente elevados, o variando la altura a la que elevas los codos y hacer otras variaciones, como rotar los hombros hacia atrás (como si remaras).
    • Haz ejercicios con pesas para fortalecer cuello, hombros y espalda.
    2. Para fortalecer los músculos de ambos lados del cuello, coloca tu mano a un lado de tu cabeza y trata de empujarla, mientras tu cabeza se resiste (lo mismo con el otro lado). Luego coloca tu mano sobre tu frente y empuja hacia atrás, y luego en la parte posterior de la cabeza, para empujarla hacia delante, mientras ejerces resistencia.


    3. Haz estiramientos de cuello: mueve la cabeza hacia un lado y luego hacia el otro (como si quisieras ver lo que hay a tu derecha y tu izquierda sin mover el cuerpo), luego inclina tu cabeza como si quisieras tocar tu hombro con tu oreja.


    4. Empuja tu barbilla hacia atrás y un poco hacia abajo para relajar los músculos de los lados del cuello (los que están situados más o menos bajo tus orejas).


    5. Haz ejercicios que impliquen movimientos de brazos y hombros.


    PROBABLES CAUSAS EMOCIONALES


    CUELLO
    • Como el cuello es una de las partes flexibles del cuerpo, todo problema en él denota inflexibilidad en la persona que lo padece. Esta persona no quiere hacer frente a una situación porque no la puede controlar como quisiera. Tiene miedo de ver o de escuchar lo que pasa a su espalda, del mismo modo en que la rigidez en su cuello le impide girar la cabeza hacia atrás. Hace como que la situación no le molesta, pero en realidad siente muchas emociones.
    • La presencia de este padecimiento te indica que la razón por la cual no quieres hacer frente a la situación no es buena para ti. Esta actitud mental te lleva a ponerte rígido y no te ayuda a encontrar una solución. Si tienes miedo de lo que pueda pasar a tus espaldas, date cuenta de que este temor es producto de tu imaginación y no de la realidad. Te sugiero que hables con la persona o personas involucradas y las expreses al mismo tiempo lo que crees y lo que temes.
    • Para más datos, observa si la rigidez de tu cuello te impide mover la cabeza para decir sí o no. Si te es difícil moverla para decir sí, la razón por la cual te impides decírselo a alguien o a una situación dada no es válida. Descubre el temor que te impide decir sí. Te sugiero que después verifiques con la persona relacionada si tu temor está justificado realmente. En resumen, si el dolor te impide decir sí, tu cuerpo te dice que lo mejor para ti es decir sí. Te dice que tu terquedad, tu inflexibilidad, te perjudica mucho más de lo que te ayuda en la situación que vives. Si lo que se te dificulta es decir no, sigue el mismo procedimiento.

    HOMBROS

    • La persona a la que le duele la parte superior de los hombros, tiene la impresión de llevar una carga demasiado grande sobre ellos. Como unen los brazos al tronco, este dolor tiene relación con "querer hacer demasiado" por los demás. Esta persona se impide ir en la dirección deseada porque se cree obligada a hacerse cargo de la felicidad o del éxito de los demás. En general, este dolor se manifiesta en la persona que tiene capacidad de actuación. Su mensaje no es que deje de hacer diferentes cosas en su vida, sino que las haga por amor en vez de por obligación. Si el dolor de hombros le impide mover los brazos, el mensaje se relaciona con su dificultad para abrazar a una persona o una situación nueva.
    • Tu dolor de hombros te indica que te impones tareas que no son necesarias para ti. Al querer hacer mucho por los demás te obligas a cargar sobre tus hombros un peso que no te pertenece. Mientras lo hagas, los demás no pueden aprender a hacerse cargo de su propia vida. Te sugiero que verifiques tus compromisos. ¿Prometiste a esas personas que te ocuparías de todo? O más bien... ¿crees que esto se sobreentiende de manera automática? Es tiempo de que revises tus límites y tus necesidades y que sólo cargues sobre tus hombros lo que corresponda a lo que quieres. Concédete el derecho de quererte y ocuparte de ti mismo. Date cuenta de que lo que te impones proviene de ti mismo y que los demás respetarán tus necesidades cuando tú las respetes.

    "DICCIONARIO DE LAS ENFERMEDADES EMOCIONALES." 


    miércoles, 20 de agosto de 2014

    YO  SOY LA MAGIA, LA MAGIA  ERES TÚ ... TODOS SOMOS MAGIA

     
    La vida está llena de magia.

    La Magia simplemente está en hacer que las cosas sucedan. Magia es crear algo que jamás existió o algo que ya existe pero poniéndole ingredientes nuevos para mejorarlo.
    Despertar cada mañana es pura magia. Arreglarte y vestirte también es parte de la creación de tu magia personal…
    Magia es creer, también crear y rediseñarse.

    Todos hacemos magia en nuestras vidas con el solo hecho de levantarnos cada mañana y crear nuestro día. 
    Si logramos que ningún día sea un gemelo de otro esa es la mayor magia en la vida… Fluir, expresarte y poder anclarte en el presente.

    La mayor expresión de magia la ponemos al construirnos como personas porque somos una creación nuestra y si somos capaces de rediseñarnos constantemente es que somos magos consumados.
    La magia está en todas partes… se siente en el aire ese poder creador…


    “La magia es un puente que te permite ir del mundo visible hacia el invisible y aprender las lecciones de ambos mundos”
    Paulo Coelho




    martes, 19 de agosto de 2014



    BENEFICIOS DE SALIR A CAMINAR


    Caminar, además de aliviar algunos síntomas de la depresión y el cansancio del cerebro, tiene beneficios tan grandes que cambian absolutamente la manera en que se comporta el cuerpo. Aquí hay ocho razones para implementar la caminata en tu vida diaria:

     Caminar, además de  y el cansancio del cerebro, tiene beneficios tan grandes que cambian absolutamente la manera en que se comporta el cuerpo. Aquí hay ocho razones para implementar la caminata en tu vida diaria:
    1. Evita la diabetes
    Nuevas investigaciones asocian la caminata con una reducción considerable del desarrollo de la diabetes tipo 2. La resistencia a la insulina es un predictor de esta enfermedad, incluso en personas con niveles normales de glucosa. Pero un estudio reciente encontró que las personas con un historial familiar de diabetes que caminan mucho mejoran su sensibilidad a la insulina.
    2. mejora tu vida sexual
    El sexo y el ejercicio van de la mano. En un estudio de mujeres de entre45 y 55 años de edad, aquellas que se ejercitaban, incluyendo caminatas, reportaron no sólo más deseo sexual, sino también mayor satisfacción sexual.
    3. Te ahorra gastos de gimnasio
    Sin importar dónde vivas, hay un lugar en el que puedes salir a caminar. Y 150 minutos de caminata moderadamente intensa puede ayudar a manejar el estrés y prevenir enfermedades del corazón. Además, caminar diariamente equivale a ir a un gimnasio dos o tres veces por semana, y es gratis y tranquilizante.
    4. Puede ayudar a que dejes los medicamentos
    Algunos estudios que analizaron a más de 32 mil mujeres y 8 mil hombres encontraron que aquellos que tomaban largas caminatas cada semana eran los que tomaban menos medicamentos. Ello no significa que no salgas a caminar cada día por periodos cortos, pero organizar una caminata más larga una vez a la semana podría ahorrarte muchos medicamentos y por lo tanto también mucho dinero.
    5. Ayuda a disipar el dolor de fibromialgia
    Esta condición crónica afecta a más del 4 por ciento de la población en América, y muchas veces va acompañada de dolor, fatiga y aletargo mental. Un estudio encontró que aquellos que caminan por 60 minutos por 18 semanas reportaron mejoras en su capacidad mental y estaban menos cansados y deprimidos.
    6. Ayuda a combatir el cáncer de mama
    Las mujeres que caminan regularmente después de ser diagnosticadas con cáncer de mama tienen 45 por ciento más posibilidad de sobrevivir que aquellas que son inactivas, de acuerdo a un estudio de Oncología Clínica.
    7. Pasear reduce el riesgo de ataques al corazón
    Caminar a paso rápido por treinta minutos, cinco días a la semana, puede bajar significativamente tu riego a sufrir un ataque, de acuerdo a un estudio de la Universidad de Carolina del Sur.
    8. Puede salvar tu mente
    Investigadores italianos enlistaron a 749 personas que sufrían de problemas de memoria y encontraron que aquellos que gastaban más energía en caminar tenían 27 por ciento menos posibilidad de sufrir demencia que aquellos que gastaban lo menos. Esto podría ser el resultado del papel de la actividad física en incrementar el flujo de sangre al cerebro.