lunes, 28 de mayo de 2012


Entrevista realizada por Victor-M.Amela a Ghislaine Lanctot, ex médica y autora del libro "La mafia médica", en el que cuestiona el sistema médico actual.



Estoy griposo, ¿qué me receta?

–Nada.

¿Ni un poquito de Frenadol?

-¿Para qué? ¿Para tapar síntomas? No. ¡Atienda a sus síntomas, escúchese! Y su alma le dará la receta.

Pero, ¿me meto en la cama o no?

–Pregúnteselo usted mismo, y haga lo que crea que le conviene más. ¡Crea en usted!

¡A los virus les da igual lo que yo crea!

–Ah, ya veo: elige usted el papel de víctima. Su actitud es: “He pillado una gripe. Soy víctima de un virus. ¡Necesito medicinas!”.

Pues sí, como todos...

–Pues allá usted... Mi actitud sería: “Me he regalado una gripe. ¡Soy la única responsableDebo cuidarme un poco”. Y me metería en cama, reposaría, me relajaría, meditaría en cómo me he maltratado últimamente...

¿Se ha “regalado” una gripe, dice?

–¡Sí! Tu enfermedad viene de ti, no viene de fuera. La enfermedad es un regalo que tú te haces para encontrarte contigo mismo.

Pero nadie desea una enfermedad...

–Tu enfermedad refleja una desarmonía interior, en tu alma. Tu enfermedad es tu aliada, te señala que mires en tu alma, a ver qué te sucede¡Dale las gracias: te brinda la ocasión de hacer las paces contigo mismo!

Quizá sea más práctica una pastillita...

– ¿Hacer la guerra a la enfermedad? Eso propone la medicina actual, y las guerras matan, traen siempre muertes.

No me dirá ahora que la medicina mata...

– ¡Un tercio de las personas hospitalizadas lo son por efectos medicamentosos! En Estados Unidos700.000 personas mueren al año a causa de efectos secundarios de medicamentos y de tratamientos hospitalarios.

Morirían igual sin medicamentos, oiga.

–No. No si cambiamos el enfoque: la medicina actual ha olvidado la salud¡es una medicina de enfermedad y de muerte! No es una medicina de salud y de vida.

¿Medicina de enfermedad? Acláremelo...

–En la antigua China, un acupuntor era despedido si su paciente enfermaba. O sea, ¡el médico cuidaba de la salud! ¿Ve? Toda nuestra medicina es, pues, el fracaso total.

Prefiere medicinas alternativas, pues...

–Respetan más el organismo que la medicina industrial, desde luego: homeopatíaserá la medicina del siglo XXI!) acupuntura, fitoterapia, reflexoterapia, masoterapia... la práctica del yoga… la meditación... Son más baratas... y menos peligrosas.

Pero no te salvan de un cáncer.

– ¡Dígale eso a la medicina convencional! ¿Te salva ella de un cáncer?

Puede hacerlo, sí.

–Lo que hará seguro es envenenarte con cócteles químicos, quemarte con radiaciones, mutilarte con extirpaciones...

¡Y, encima, cada día aparecen más cánceres! ¿Por qué? Porque la gente vive olvidando su alma (que es divina): la paz de tu alma será tu salud, porque tu cuerpo es el reflejo material de tu alma. Si te reencuentras con tu alma, si la pacificas..., ¡no habrá cáncer!

Palabras bonitas, pero si un hijo suyo tuviese un cáncer, ¿qué haría usted?

–Alimentaría su fe en sí mismo: eso fortalece el sistema inmunitario, lo que aleja al cáncer. ¡El miedo es el peor enemigo! El miedo mina tus autodefensas. ¡Nada de miedo, nada de sumisión al cáncer! Tranquilidad, convicción, delicadeza, terapias suaves...

Perdone, pero lo más sensato es acudir a un oncólogo, a un médico especialista.

–La medicina convencional debiera ser sólo un último recurso, y muy extremo... Y si tu alma está en paz, eso jamás te hará falta.

Bien, pues tengamos el alma pacificada... pero, por si acaso, pongámonos vacunas.

–¡No! Las fabrican con células ováricas de hámster cancerizadas para multiplicarlas y cultivarlas en un suero de ternera estabilizado con aluminio (eso la de la hepatitis B, con su virus): ¿inyectaría usted eso a sus hijos?

Les he hecho inyectar ya varias...

–Y yo a los míos: fui médico, y por entonces no sabía aún todo lo que hoy sé... ¡Pero hoy mis hijos no vacunan ya a sus hijos!

Yo creo que seguiré vacunándolos...

–¿Por qué? La medicina actual mata moscas a martillazos: no siempre muere la mosca, pero siempre rompe la mesa de cristal. Son tantos los dañinos efectos secundarios...

¿Por qué abominó usted de la medicina?

Yo me hice médico para ayudar. Me dediqué a la flebología, a las varices. Llegué a tener varias clínicas. Pero fui dándome cuenta del poder mafioso de la industria médica, que atenta contra nuestra salud, ¡que vive a costa de que estemos enfermos! Lo denuncié... y me echaron del Colegio de Médicos.

O sea, ya no puede usted recetar...

– ¡Mejor! Los medicamentos están fabricados pensando en la lógica industrial del máximo beneficio económico, y no pensando en nuestra salud. Al revés: si estamos enfermos, ¡la mafia médica sigue ganando dinero!

¿Y a quiénes tilda de “mafia médica”?

–A la Organización Mundial de la Salud (OMS), a las multinacionales farmacéuticas que la financian, a los gobiernos obedientes, a hospitales y a médicos (muchos por ignorancia)... ¿Y qué hay detrás? ¡El dinero!

No escoge usted enemigos pequeños...

–Lo sé, pero si me hubiera callado, hubiese enfermado y hoy estaría ya muerta.

¿Cuál ha sido su última enfermedad?

–Hace dos días, ja, ja... ¡una diarrea!

Vaya: ¿qué reflejaba eso de su alma?

–Oh, no sé, no lo he analizado... Me he limitado a no comer... ¡y ya me siento bien!

Pero se pasa mal, ¿eh...?

–Ja, ja... Si la enfermedad te visita, ¡acógela, abrázala! ¡Haz la paz con ella! No salgas corriendo como loco en busca de un médico, de un salvador... Tu salvador vive dentro de ti. Tu salvador eres tú. ¡Tú eres Dios!

jueves, 17 de mayo de 2012



EL LENGUAJE DE NUESTRO CUERPO
 

         
         La experiencia de estos últimos  años en mi vida en los que he aprendido a amar el trabajo en mi cuerpo y a bendecir la posibilidad de trabajar otros, me da la convicción que cuando aprendo a escuchar los mensajes que él nos da, acrecentamos  el autoconocimientos y se crean nuevas y mejores condiciones para la transformación y el cambio, desde un estado de conciencia mayor y niveles de salud estables y duraderos.

Como dice Alicia López Blanco en su Libro “El cuerpo tiene la palabra”:
  •         “El cuerpo se expresa a  través de un lenguaje sencillo de aprender, “un lenguajes niño”. 
  •         El registro consciente de los mensajes que el cuerpo nos emite, favorece y promueve el auto-conocimiento.  
  •     Ese conocimiento o saber acerca de uno mismo,  facilita procesos de cambio y sanación.”


De bajo de nuestra piel hay todo un mundo maravilloso por conocer y explorar, así que manos a la obra.

Cuando tomamos consciencia de que “El cuerpo grita… lo que la boca calla”,  fácilmente podemos reconocer a través del cuerpo y su variada gama de expresiones lo que le pasa a la persona  de manera completa.

Es muy importante que reconozcamos que el lenguaje del cuerpo está compuesto no solo por los movimientos, sino también por el tacto y el contacto, los gestos y las actitudes corporales, el tono de nuestra voz, la secuencia, el ritmo y la armonía de las palabras y lógicamente la utilización del espacio tanto personal como interpersonal.  Podemos decir entonces que las expresiones faciales, el contacto ocular,  el estilo de los movimientos del cuerpo, la calidad del tono muscular y la postura, muestran una tendencia más marcada a comunicar hacia el mundo exterior y no son habitualmente percibidos de manera consciente por nosotros ya que forma parte de lo que denominamos nuestro estilo personal. 

Si no conocemos el lenguaje de nuestro cuerpo, estaremos viviendo en incoherencia, porque con la palabra verbal transmitiremos un mensaje y el lenguaje corporal estaría comunicándose de manera diferente.
                                         

lunes, 14 de mayo de 2012



Es importante preguntarnos si cada vez que inhalamos el aire- prana- aliento Divino,  como deseemos llamarle,  ¿somos  conscientes  de qué  estamos inhalando  la Vida, estamos aspirando la realidad que construimos y la que nos rodea?

Cuando entramos  en conflicto con la realidad, respiramos  menos es decir perdemos  vida, porque de la cantidad de aire que inhalemos dependerá la calidad de vida que  tengamos.

domingo, 13 de mayo de 2012


La Respiración, el soplo Divino.

 El niño al nacer, hace una larga inspiración y así comienza la vida. El anciano da su último suspiro y deja de respirar. Entre un extremo y el otro se sucede una cadena incesante de respiraciones. Nuestra calidad de vida depende de cómo las ejecutamos.

Los yoguis estudiaron en profundidad el tema y desarrollaron la llamada ciencia de la respiración o ciencia del aliento o Pranayama (nombre sánscrito).

Recordemos lo que significa el pranayama?

Con esta palabra se define al conjunto de técnicas respiratorias que nos ayudan a captar y asimilar el Prana es decir, energía vital y se halla en todas partes, en todas las cosas, en el aire que respiramos.
La presencia de Prana es lo que diferencia una forma viviente de una inanimada. Está en el aire y no es aire. Está en la materia y no es materia.  El concepto de Prana es amplio y abarca el plano físico, mental y espiritual del individuo.   


La respiración tiene  una gran influencia en nuestra salud cuerpo - mente.  De nuestra calidad de respiración  depende en gran medida nuestro estado de salud integral,  ella  es un puente entre lo físico, lo emocional y lo mental. Podemos decir que  existe como el principio de igualdad y hermandad entre los seres humanos.


Pero, no debemos olvidar que  la respiración no solo es beneficiosa por la entrada de oxígeno o por el prana  y respirar bien.  Hay otros motivos por los cuales debemos practicar y realizar bien las respiraciones.  Veamos algunos:

1º- Una buena oxigenación nos aporta claridad mental, además de favorecer la concentración y ayudarnos a combatir el insomnio y las situaciones de estrés. Proporciona agilidad y agudeza mental, podemos ser más creativos-as.

2º- El aire contiene moléculas con diferentes cargas electromagnéticas. Una adecuada respiración neutraliza los protones, elementos capaces de incrementar hormonas que originan hiperactividad y depresión.

3º- Un aumento en la cantidad de sangre, debido a su mayor oxigenación en los pulmones. Esto favorece la eliminación de toxinas de todo el sistema.

4º- Eliminamos el dióxido de carbono que, si se acumulara en los tejidos, alteraría muchas funciones llevando a una intoxicación.

5º- A través de los movimientos de la diafragma durante los ejercicios de respiración profunda, los órganos abdominales - el estomago, el intestino, el hígado y el páncreas - reciben un masaje. Además, el movimiento de la parte superior de la diafragma le proporciona otro masaje al corazón. Estos masajes estimula la circulación sanguínea en estos órganos.

6º- Aumenta la capacidad del cuerpo para dirigir y asimilar los alimentos. Los órganos digestivos, como el estomago, reciben mayor cantidad de oxígeno y, por lo tanto, su funcionamiento es más eficaz.