La Respiración, el soplo Divino.
El niño al nacer, hace una larga inspiración y así comienza la vida. El
anciano da su último suspiro y deja de respirar. Entre un extremo y el otro se
sucede una cadena incesante de respiraciones. Nuestra calidad de vida depende
de cómo las ejecutamos.
Los yoguis estudiaron en profundidad el tema y desarrollaron la llamada
ciencia de la respiración o ciencia del aliento o Pranayama (nombre sánscrito).
Recordemos lo que significa el
pranayama?
Con esta palabra se define al conjunto de técnicas respiratorias que nos
ayudan a captar y asimilar el Prana es decir, energía vital y se halla en todas
partes, en todas las cosas, en el aire que respiramos.
La presencia de Prana es lo que diferencia una forma viviente de una
inanimada. Está en el aire y no es aire. Está en la materia y no es materia. El concepto de Prana es amplio y abarca el
plano físico, mental y espiritual del individuo.
La respiración tiene una gran influencia en nuestra salud cuerpo -
mente. De nuestra calidad de respiración depende en gran medida nuestro estado de salud integral, ella es un puente entre lo físico, lo emocional y lo
mental. Podemos decir que existe como el principio de igualdad y hermandad entre los
seres humanos.
Pero, no debemos olvidar que la
respiración no solo es beneficiosa por la entrada de oxígeno o por el prana y
respirar bien. Hay otros motivos por los cuales debemos practicar y realizar
bien las respiraciones. Veamos algunos:
1º- Una buena oxigenación nos aporta claridad mental, además de
favorecer la concentración y ayudarnos a combatir el insomnio y las situaciones
de estrés. Proporciona agilidad y agudeza mental, podemos ser más creativos-as.
2º- El aire contiene moléculas con diferentes cargas electromagnéticas.
Una adecuada respiración neutraliza los protones, elementos capaces de
incrementar hormonas que originan hiperactividad y depresión.
3º- Un aumento en la cantidad de sangre, debido a su mayor
oxigenación en los pulmones. Esto favorece la eliminación de toxinas de todo el
sistema.
4º- Eliminamos el dióxido de carbono que, si se acumulara en los
tejidos, alteraría muchas funciones llevando a una intoxicación.
5º- A través de los movimientos de la diafragma durante los
ejercicios de respiración profunda, los órganos abdominales - el estomago, el
intestino, el hígado y el páncreas - reciben un masaje. Además, el movimiento
de la parte superior de la diafragma le proporciona otro masaje al corazón.
Estos masajes estimula la circulación sanguínea en estos órganos.
6º- Aumenta la capacidad del cuerpo para dirigir y asimilar los
alimentos. Los órganos digestivos, como el estomago, reciben mayor cantidad de
oxígeno y, por lo tanto, su funcionamiento es más eficaz.
