¿CUÁNDO EL CUERPO NOS HABLA?
El
cuerpo habla y no por medio de la palabra, sino por medio de situaciones,
emociones, sensaciones, dolor, etc. Constantemente
en nuestro pensamiento hay miles de sensaciones, de emociones de las cuales de
muchas de ellas no somos conscientes de su paso.
El
organismo habla de nosotros mismos en un momento determinado de nuestra vida.
Refleja personalidad, emociones y estado de salud, y cualquier alteración del
equilibrio interno se plasma en nuestro estado físico.
El
cuerpo siempre nos habla, pero nosotros muchas veces nos olvidamos de él.
ü Nos olvidamos de él cuando por ansiedad comemos más cantidad de la
que él necesita.
ü Nos olvidamos del cuerpo cuando no le damos los nutrientes que el
necesita con dietas ridículas para estar con la silueta que deseamos o vemos
que tienen modelos o artistas de moda.
ü Cuando nos creemos que para divertirnos debemos tomar más de la
cuenta para reírnos sin parar, como si eso no fuera posible sin tomar alcohol
de más.
Recordemos
el Cuerpo siempre nos habla…
·
El cuerpo nos habla cuando
trabajamos sin parar, por lograr el éxito, para ganar cada vez más dinero sin
importarnos nuestras horas de descanso.
·
El cuerpo nos habla cuando
cargamos grandes pesos.
Cuando
algo anda mal siempre nos avisa. Pero nosotros ¿Lo
escuchamos?¿Qué hacemos?
Todas
estas partes del cuerpo producen señales sutiles y que a veces pasan
inadvertidas. Son avisos de posibles trastornos.
Cada
parte da su indicio que algo anda mal, cabello que se cae más de la cuenta.
Las
señales de tipo auditivo algunas veces son difíciles de notar, pero otras son
muy evidentes, como zumbidos, oídos tapados, mareos.
La
postura que mantenemos, la forma del cuerpo, cómo nos movemos y caminamos, son
indicadores de nuestro estado de salud.
El
exceso de peso, la clásica barriga abultada, es un factor de riesgo debido a
los ácidos grasos que se forman en el hígado, entorpeciendo el normal
funcionamiento de los órganos y del cuerpo en general.
Pero
cuidado con nuestras emociones ellas son muchas veces los desencadenantes de
nuestras enfermedades.
·
El dolor de garganta o ciertas
disfonías vienen cuando no es posible comunicar lo que queremos decir,
muchas veces nos creemos que gritando nos escuchan más o callarlo es lo mejor.
·
El estómago arde cuando nos
enojamos y no podemos perdonar, ni logramos aclarar lo que paso y nos quedamos
con ese sentimiento.
·
El dolor de cabeza deprime
cuando las dudas aumentan. Y no podemos con ellas.
·
Las uñas se quiebran cuando las
defensas están amenazadas.
·
El cáncer mata cuando te cansas
de "vivir".
Solo
debemos ser conscientes de que nuestro cuerpo nos avisa cuando algo nos pasa y
debemos aprender a escucharlo y darle la respuesta a través de los
profesionales para que actúen y nos orienten y así llevar una vida lo más
natural y sana posible.
Así
podremos estar en armonía para poder elegir lo mejor en las diferentes
elecciones de nuestra vida.
Debemos
lograr nuestro equilibrio entre los sentimientos, emociones, lo físico y
espiritual. Entre nuestras relaciones y lo personal.
Entre
quizás, ese pasado que no queremos reconocer, pero nos ata y nos duele.
Enfrentar
nuestros dolores es fundamental para entenderlo, para liberarnos de él y así
estar mucho más livianos. Liberándonos de rencores, orgullo, pena, tristeza,
apegos que lo único que hacen es oprimirnos y enfermarnos.
¿Tú
tienes algo para perdonar o liberarte? ¿Escuchas a tu cuerpo? ¿Lo mimas y
cuidas?

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